Libro versus Película: "La guerra de los mundos" (H.G. Wells vs. Byron Haskin) | Cine de Escritor

25 octubre 2017

Libro versus Película: "La guerra de los mundos" (H.G. Wells vs. Byron Haskin)

La guerra de los mundos, de H. G. Wells y Byron Haskin 1953 - Cine de Escritor
Esta entrada contiene spoilers, estás avisado :)


Argumento / Sinopsis

"Esta historia, la primera que narra la existencia de seres de otros planetas tecnológicamente más avanzados que los humanos, trata de una devastadora invasión extraterrestre que viene a exterminar la vida humana sobre la Tierra." (Argumento de la novela)

"Cerca de un pequeño pueblo de Estados Unidos cae algo que, a primera vista, parece ser un meteorito. Los vecinos acuden al lugar del acontecimiento y descubren que un extraño objeto de que emerge una especie de ojo que empieza a disparar un rayo mortal. Es una nave marciana que, junto con otras muchas, ha llegado a la Tierra para conquistarla. La invasión está teniendo lugar simultáneamente en todo el planeta y ni siquiera la bomba atómica podría detenerla. La humanidad está perdida." (Sinopsis de la película).


Diferencias entre el libro y la película


  • El argumento
Clayton (Gene Barry) y Sylvia (Ann Robinson), La guerra de los mundos 1953 - Cine de Escritor

En el libro: 1904. Un escritor de artículos sobre ciencia especulativa cuenta cómo los marcianos llegan a un campo de Horsell (cerca de Londres) mediante unas naves en forma de cilindros. Este narrador anónimo detalla sus vivencias en forma de crónica: él y su mujer recogen sus pertenencias y se marchan en un dogcart (carruaje) alquilado de Maybury Hill a Leatherhead, donde viven los primos del escritor. Él vuelve a Maybury para devolver el dogcart, pero no lo consigue por culpa de la tormenta, así que se refugia en una casa que más tarde compartirá con un artillero. Sin darse cuenta, los marcianos han traído con ellos unas semillas de plantas rojas que germinan y lo invaden todo, en especial las zonas cercanas al agua dulce: el escritor las llama Hierba Roja.

Luego pasa a contar las vivencias de su hermano, testigo de la evacuación de Londres. También salva a dos mujeres con las que se queda y presencia la eficacia de las armas que usan los marcianos contra los humanos, como el Rayo Calórico (energía que destruye a los humanos sin dejar rastro) y el Humo Negro ("nubes de vapor negro y ponzoñoso"). Los soldados luchan contra las máquinas marcianas con relativo éxito al principio, pero pronto son derrotados: cuando el hermano y las mujeres suben a un barco y cruzan el Canal de la Mancha ven cómo las máquinas guerreras destruyen el barco de guerra H.M.S. Thunder Child.

El escritor prosigue con su propia historia: se separa del artillero, conoce a un cura y sobreviven juntos en la casa en la que se estrella el quinto cilindro, quedando atrapados. El cura muere y, días, después, al ver que no hay movimiento en el exterior, el protagonista decide salir de la casa y viajar a Londres. Se reencuentra con el artillero, quien le comenta la posibilidad de vivir en las alcantarillas y le habla de un futuro utópico para la humanidad.

Los marcianos y la Hierba Roja mueren a causa de las bacterias terrestres ya que, al contrario que los humanos, no tienen imnunidad natural. El escritor reencuentra el dogcart en el que llegó, a su primo y esposa; en total, la guerra contra los marcianos ha durado 21 días. En el epílogo se habla tanto del peligro de una nueva invasión como de que la próxima vez sea el hombre quien se establezca en otros planetas.

Las consecuencias del Rayo Calórico en La guerra de los mundos 1953 - Cine de Escritor

En la película: arranca con un mini-documental situacional (similar a un NO-DO) que nos recuerda algunos de los peores enfrentamientos bélicos humanos, como las guerras mundiales. Luego, una voz en off nos lee las primeras páginas del libro, que explica que los marcianos vinieron a la Tierra porque está más cerca de Marte que otros planetas.

Entonces empieza la historia en el sur de la California de los años 50. Una especie de meteorito radiactivo cae, abriendo un cráter enorme; los lugareños hablan de la posibilidad de convertirlo en un atractivo turístico. Los científicos examinan el objeto. Uno de ellos es el prestigioso doctor del Instituto Tecnológico del Pacífico, Clayton Forrester, que estaba por allí de vacaciones. Forrester decide hospedarse en la zona para examinar mejor el artefacto cuando se enfríe; así conoce a Sylvia Van Buren y a su tío, el pastor Matthew Collins.

El meteorito resulta ser una nave espacial de la que salen marcianos, los cuales destruyen a tres lugareños con un rayo, convirtiéndoles en polvo. Pronto aparecen la prensa y el ejército para contraatacar con sus mejores armas, incluso con una bomba atómica, pero los marcianos siguen llegando y atacando a escala mundial. Todo lo que utiliza imanes, como los relojes, deja de funcionar. El pastor Collins muere al intentar parlamentar con los marcianos. Forrester y Sylvia huyen y se esconden en la casa abandonada de una granja, pero se quedan encerrados en el sótano cuando una de las naves choca contra el edificio.

En las ciudades cunde el pánico, la desesperación y los saqueos. Forrester y Sylvia consiguen salir de la casa, van a Los Ángeles y se refugian en una iglesia junto con un grupo de gente, esperando su muerte. Entonces una nave se estrella: el marciano de su interior ha muerto. Al igual que todos los de su especie, no es inmune a las bacterias. Así termina el ataque alienígena y la humanidad se salva.


  • La apariencia de los marcianos
Los marcianos de La guerra de los mundos, de H.G. Wells - Cine de Escritor

En el libro: "Un bulto redondeado, grisáceo y del tamaño aproximado al de un oso se levantaba con lentitud y gran dificultad saliendo del cilindro.

Al salir y ser iluminado por la luz relució como el cuero mojado. Dos grandes ojos oscuros me miraban con tremenda fijeza. Era redondo y podría decirse que tenía cara. Había una boca bajo los ojos: la abertura temblaba, abriéndose y cerrándose convulsivamente mientras babeaba. El cuerpo palpitaba de manera violenta. Un delgado apéndice tentacular se aferró al borde del cilindro; otro se agitó en el aire.

Los que nunca han visto un marciano vivo no pueden imaginar lo horroroso de su aspecto. La extraña boca en forma de uve, con su labio superior en punta; la ausencia de frente; la carencia de barbilla debajo del labio inferior, parecido a una cuña; el incesante palpitar de esa boca; los tentáculos, que le dan el aspecto de una gorgona; el laborioso funcionamiento de sus pulmones en nuestra atmósfera; la evidente pesadez de sus movimientos, debido a la mayor fuerza de gravedad de nuestro planeta, y en especial la extraordinaria intensidad con que miran sus ojos inmensos... Todo ello produce un efecto muy parecido al de la náusea.

Hay algo profundamente desagradable en su piel olivácea, y algo terrible en la torpe lentitud de sus tediosos movimientos. Aun en aquel primer encuentro, y a la primera mirada, me sentí dominado por la repugnancia y el terror." (Capítulo 4, parte 1)

"Vi entonces que eran las criaturas más extraterrestres que imaginarse pueda. Eran enormes cuerpos redondeados—más bien debería decir cabezas—, de un metro veinte de diámetro, y cada uno tenía delante una cara. Esta cara no tenía nariz—los marcianos parecen no haber tenido el sentido del olfato—, sino sólo un par de ojos muy grandes y de color oscuro, y debajo de ellos una especie de pico carnoso. En la parte posterior de la cabeza o cuerpo—no sé cómo llamarlo—había una superficie tirante que oficiaba de tímpano y a la que después se ha considerado como la oreja, aunque debe haber sido casi inútil en nuestra atmósfera, más densa que la de Marte.

En un grupo alrededor de la boca había dieciséis tentáculos delgados y semejantes a látigos, dispuestos en dos montones de ocho cada uno. Estos montones han sido llamados manos por el profesor Howes, el distinguido anatomista." (Capítulo 2, libro segundo).

Trípodes marcianos de La guerra de los mundos, de H.G. Wells - Cine de Escritor
~Ilustración de los trípodes marcianos por Alvim Corréa para la edición francesa de 1906~


Más adelante el autor nos contará más cosas sobre ellos, como que pesan pesan mucho más que en su planeta (la atmósfera de la Tierra es tres veces más pesada que la de Marte). Los marcianos utilizan diferentes transportes para moverse, como las máquinas de guerra (parecidas a trípodes, las usan para lanzar su Rayo Calórico), las máquinas excavadoras y las máquinas de trabajo, con las que recolectan humanos; acerca de éstas últimas, el escritor nos habla de ellas con estas palabras: "A primera vista parecía ser una especie de araña metálica dotada de cinco patas articuladas y muy ágiles y con un número extraordinario de palancas, barras y tentáculos. La mayoría de sus brazos estaban metidos en el cuerpo; pero con tres largos tentáculos retiraba un número de varas, chapas y barras que fortificaban las paredes del cilindro. Al irlas extrayendo las levantaba para depositarlas sobre un espacio llano que tenía detrás.

Sus movimientos eran tan rápidos, complejos y perfectos, que al principio no la tomé por una máquina, a pesar de su brillo metálico. Las máquinas de guerra estaban extraordinariamente bien coordinadas en todos sus movimientos, pero no podían compararse a la que miraba ahora. La gente que nunca ha visto estas estructuras y sólo puede guiarse por los vanos esfuerzos de los dibujantes y las descripciones imperfectas de testigos oculares, como yo, no se da cuenta de la cualidad de vida que poseían.

Recuerdo particularmente la ilustración incluida en uno de los primeros folletos que se publicaron para dar al público un relato consecutivo de la guerra. Es evidente que el artista hizo un estudio apresurado de una de las máquinas guerreras, y allí terminaba su conocimiento de la materia. Las presentó como trípodes fijos, sin flexibilidad ninguna y con una monotonía de efecto muy engañadora." (Capítulo 2, libro segundo).

El escritor presencia cómo los marcianos se alimentan de la sangre de los humanos capturados mediante transfusiones en las venas; esto le inquieta, puesto que no sólo han venido para conquistar la Tierra, sino también para alimentarse.

Un marciano en La guerra de los mundos 1953 - Cine de Escritor

En la película: no se parecen en absoluto a las criaturas descritas por H.G. Wells (aunque sólo las vemos cuando entran en la casa en la que están escondidos Clayton y Sylvia), y sus transportes tampoco: éstos son máquinas flotantes que se mueve por magnetismo (por eso los objetos imantados se vuelven locos), parecidas mantas raya, con luces verdes y un ojo móvil similar a una cobra.

Las naves marcianas en La guerra de los mundos 1953 - Cine de Escritor
~Sí, se ven los hilos :P~



  • La lucha contra los marcianos
Mapa de las invasiones marcianas en La guerra de los mundos 1953 - Cine de Escritor
~Mi país es conquistado, vaya hombre~


En el libro: los diez cilindros aterrizan en Londres y alrededores. Los humanos consiguen dañarles con su artillería y derribar una de las máquinas de guerra (aunque al caer lanza un Rayo Calórico que mata a muchas personas) cerca del río Támesis, pero los recursos marcianos son superiores, así que de poco sirve. El hermano del narrador presencia otra de sus armas mortales: el Humo Negro. Gracias a los gérmenes los alienígenas sólo consiguen atacar Inglaterra antes de morir.

En la película: los meteoritos caen en diferentes partes del mundo: Santa Mónica, Sudamérica, Londres, Nápoles, Fresno, Sacramento, Long Island..., así que la guerra es a escala internacional. Clayton ataca al marciano que entre en la casa en la que está refugiado con Sylvia y le arranca el ojo, además de conseguir una muestra de sangre. Los lleva al laboratorio para que los científicos los analicen; los resultados no sirven de nada para atacarles, y la bomba atómica tampoco puede derrotar los escudos invisibles de las naves.


  • El papel del cura y el del artillero
El pastor Matthew Collins (Lewis Martin), La guerra de los mundos 1953 - Cine de Escritor

En el libro: el escritor se refugia en una casa junto a un párroco, pero el sexto día éste enloquece. Cuando empieza a gritar, su compañero le deja inconsciente y se esconde. Los marcianos registran la casa y se llevan al párroco. El escritor sale de la casa a los quince días. Otro secundario a destacar es el artillero por sus ensoñaciones acerca del futuro perfecto para la humanidad.

Wells reflejaba la debilidad y la locura (así como su desprecio a la religión) mediante el párroco y las vanas ilusiones del ser humano mediante el artillero, al igual que reflejó su codicia a través del hombre que prefería aferrarse a su dinero por las calles en lugar de ponerse a salvo.

En la película: cuando aparecen las tres primeras máquinas de guerra, el pastor Collins se acerca a ellas para dialogar; cree que es el modo correcto de actuar, no la violencia. Muere en el acto, fulminado por un Rayo Calórico. En general en el filme se le da mucha importancia a la religión.


Citas preferidas

¿De qué sirve la religión si deja de existir ante las calamidades? Piense en lo que ya hicieron a los hombres los terremotos, inundaciones, guerras y volcanes. ¿Creía usted que Dios había exceptuado a Weybridge?... ¡Vamos, hombre, Dios no es un agente de seguros!
 ~Libro primero, capítulo 13 (el protagonista al párroco)~


Jamás en la historia del mundo se ha trasladado y sufrido tanto una masa humana tan extraordinariamente grande. Las legendarias huestes de los godos y los hunos, los ejércitos más numerosos que vio Asia en toda su historia, habrían sido apenas una gota en aquel torrente. Y no era ésta una marcha disciplinada, sino una estampida gigantesca y terrible, sin orden y sin rumbo: seis millones de personas, desarmadas y sin provisiones, avanzando sin pausa. Aquello fue el comienzo del derrumbe de la civilización, de la hecatombe de la humanidad.
 ~Libro primero, capítulo 17~


Pues bien, los que no quieran ser atrapados deben prepararse. Yo ya lo he hecho. Eso sí, no todos nosotros tenemos lo que se necesita para ser bestias salvajes, y eso es lo que hemos de ser. Por eso le estuve observando. Tuve mis dudas al verle tan delgado. Claro que no sabía que era usted ni que había estado sepultado. Todos éstos, los que vivían en estas casas, y todos los condenados dependientes de comercio, que vivían por allá, no sirven. No tienen coraje, no sueñan ni ansían nada, y el que no tiene esas cosas, no vale un ardite.

»Todos ellos solían salir corriendo para el trabajo. He visto centenares de ellos, con el desayuno en la mano, correr para tomar su tren por temor de llegar tarde al trabajo y perder el empleo. Se dedicaban a negocios que nunca quisieron entender. Volvían corriendo a sus casas por temor de no llegar a tiempo para la cena. Se quedaban en sus hogares después de comer por temor a la oscuridad de las calles. Y dormían con sus esposas no porque las quisieran, sino porque ellas tenían un poco de dinero, que les brindaba algo de seguridad en sus miserables vidas. Vidas aseguradas por temor a la muerte y a los accidentes.

»Y los domingos..., el miedo al Más Allá. ¡Como si el infierno quisiera conejos! Pues bien, los marcianos serán una bendición para ellos. Bonitas jaulas, bien aireadas; alimentos de primera; nada de preocupaciones... Después de una semana de andar corriendo por los campos sin nada que comer irán por su propia voluntad para que los capturen. Al cabo de un tiempo estarán contentos y se preguntarán qué hacía la gente antes que los marcianos se hicieran cargo de las cosas.

»Y los borrachos y los holgazanes..., ya me los imagino. Todos se volverán religiosos. Hay centenares de cosas que he visto y que sólo en estos últimos días comencé a ver con claridad. Muchos aceptarán las cosas como se presenten y otros se afligirán porque algo anda mal y pensarán que es necesario hacer algo.

»Ahora bien, cuando las cosas se ponen de tal manera que muchas personas opinan que deberían hacer algo, los débiles de carácter y los que se debilitan con mucho pensar siempre inventan una especie de religión de brazos cruzados, muy pía y superior, y se someten a la persecución y a la voluntad del Señor. 
 ~Libro segundo, capítulo 8. El artillero al protagonista~



Ya cuando los observé yo estaban irrevocablemente condenados, muriendo y pudriéndose mientras andaban de un lado para otro. Era inevitable. Con un billón de muertes ha adquirido el hombre su derecho a vivir en la Tierra y nadie puede disputárselo; no lo habría perdido aunque los marcianos hubieran sido diez veces más poderosos de lo que eran, pues no en vano viven y mueren los hombres.
  ~Libro segundo, capítulo 8~


Curiosidades

  • En la novela, el primer cilindro cae en la ciudad de Woking (condado de Surrey), donde residía H.G. Wells. 
  • En 2017, por el 150 aniversario del nacimiento de H.G. Wells, se publicó una secuela oficial autorizada: "The Massacre of Mankind" ("La Masacre de la Humanidad"), escrita por Stephen Baxter. Se ambienta catorce años después de la historia original y cuenta cómo los marcianos regresan más preparados.
  • En la noche de Halloween de 1938 el cineasta Orson Welles radió una adaptación de la novela en forma de noticiario en la CBS: Welles interpretaba al profesor Pierson y un actor imitaba al periodista Carl Philips. Millones de radioyentes creyeron que era una conquista marciana real y cundió el pánico en Norteamérica. Radio Quito (en la capital de la República de Ecuador) imitó la idea en 1949; otras dos emisoras de radio, una de Portugal y otra de México, volvieron a hacerlo en 1998 por el sesenta aniversario de la primera transmisión. En todas ellas la gente se volvió histérica.
  • El especialista Charles Gemorah sólo tuvo una noche para crear el disfraz de marciano con ayuda de su hija. 
  • Existen dos adaptaciones cinematográficas de la novela:
    • Una de 1953, de Byron Haskin (la analizada en esta entrada); pionera en su género por sus efectos especiales, gracias a los cuales ganó un Óscar en 1954
    • Otra de 2005 dirigida por Steven Spielberg (próximamente, el versus ;P)
    • Una tercera, de 2005, de David Michael Latt
  • Existe una secuela de la película de 2005: "War of the Worlds 2: The Next Wave" (2008).
  • Los actores que interpretan al doctor Forrester y a Sylvia son Gene Barry y Ann Robinson; dieron vida a los suegros de Ray Ferrier (interpretado por Tom Cruise) en "La guerra de los mundos" (2005) dirigida por Steven Spielberg.
  • También hay una serie de televisión llamada "La guerra de los mundos II: la nueva generación" (1988-1990) y un musical de Jeff Wayne de 1978.

Conclusión

Aunque el libro se componga de capítulos cortos no se lee con rapidez: Wells utiliza un vocabulario muy complicado en boca de un protagonista que no actúa, sólo describe a los marcianos con muchísimo detalle (lo cual es interesante) mientras presencia escenas horribles en las que no transmite angustia. Durante toda la lectura tenía la sensación de que estaba ante un tratado científico, no una novela. A pesar de todo, comprendo la fascinación que los lectores debieron de sentir cuando se publicó: nunca antes se había escrito nada igual, al igual que nunca nadie había visto extraterrestres amigables hasta "Encuentros en la tercera fase" (1977), de modo que valoro mucho la iniciativa de Wells, y también el hecho de que piense que la humanidad puede defenderse (vale que al final la salvan los gérmenes, pero el protagonista averigua al menos cómo protegerse del Rayo Calórico).

La película introduce un flirteo entre los dos protagonistas, pero no tienen química. Tampoco encajan mucho las intervenciones de la voz en off ni se transmite ningún mensaje a través del párroco (debilidad, locura, futilidad del ser humano...). Se aplauden los efectos especiales (como las paletas cromáticas para reflejar el terror y la desesperación), se agradece que pongan nombres a los personajes y que el guión tome como base la idea de Wells (aunque el resto esté modificado) ya que el libro no funcionaría en el celuloide.

Resultado del libro versus película de "La guerra de los mundos (película de 1953)": LIBRO.

#Halloweenjuntoalfuego

Y a ti, ¿cuál te ha gustado más? 



Datos del libro


Título: La guerra de los mundos

Título original: The War of the Worlds

Autor: Herbert George Wells (H.G. Wells)

Primera edición: 1898

Editorial: Planeta (ed. 2001)

Colección: Obras maestras de la ciencia ficción

Número de páginas: 176


 

Ficha técnica de la película


Título: La guerra de los mundos

Título original: The War of the Worlds

Director: 
Byron Haskin

Guión: 
Barré Lyndon

Año de estreno: 
1953

Productora: 
Paramount Pictures

Duración: 85 minutos



Listado de Libros versus Películas del blog Cine de Escritor

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3 comentarios:

  1. Hola, Alba: estupenda reseña :-)
    Leí el libro hace tiempo, recuerdo que me gustó. La peli tambie´n la vi pero la verdad es que no recuerdo que sensación me dejó. Espero tu opinión de la nueva versión.
    Por cierto, me parece increíble que en 1998 alguien de verdad tuviera miedo de esa "invasión alienígena" :-)
    Gracias por participar en el reto un año más :-)
    ¡Un beso!

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  2. No he visto la película por lo que no puedo opinar sobre ella, pero en cuanto al libro me gustó bastante, no para ser uno de mis preferidos, pero me gustó y lo recomendaría a quiénes les guste este género.
    Pero personalmente no se me hizo difícil de leer, lo termine en dos noches, y no leyendo más de dos horas en cada una de ellas~ Quizás el leer tanto a Lovecraft, Dostoievski y Poe me ayudo para encontrar a Wells fácil de leer... Quizás...

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Contesto a todos los comentarios, pero no puedo aceptar premios. Aunque os agradezco las nominaciones, tener que contestar a tantas preguntas parecidas una y otra vez me quita tiempo para sacar el blog adelante. Espero que lo entendáis :)