Libro versus Película: "La guerra de los mundos" (H.G. Wells vs. Steven Spielberg) | Cine de Escritor

30 octubre 2017

Libro versus Película: "La guerra de los mundos" (H.G. Wells vs. Steven Spielberg)

La guerra de los mundos, de H. G. Wells y Steven Spielberg 2005 - Cine de Escritor
Esta entrada contiene spoilers, estás avisado :)


Argumento / Sinopsis

"Esta historia, la primera que narra la existencia de seres de otros planetas tecnológicamente más avanzados que los humanos, trata de una devastadora invasión extraterrestre que viene a exterminar la vida humana sobre la Tierra." (Argumento de la novela)

"La invasión de la Tierra por los marcianos y la terrible batalla que tiene que librar la humanidad para sobrevivir se centra en una familia americana. Ray Ferrier (Tom Cruise) es un estibador divorciado y un padre nada modélico. Estando sus hijos de visita en su casa, estalla una tremenda e inesperada tormenta eléctrica. Unos momentos después, Ray es testigo de un acontecimiento extraordinario que cambiará su vida y la de los suyos para siempre: una enorme máquina de tres patas emerge del suelo y lo arrasa todo." (Sinopsis de la película).


Diferencias entre el libro y la película


  • El argumento
Una nave marciana en La guerra de los mundos 2005 - Cine de Escritor

En el libro: 1904. Un escritor de artículos sobre ciencia especulativa cuenta cómo los marcianos llegan a un campo de Horsell (cerca de Londres) mediante unas naves en forma de cilindros. Este narrador anónimo detalla sus vivencias en forma de crónica: él y su mujer recogen sus pertenencias y se marchan en un dogcart (carruaje) alquilado de Maybury Hill a Leatherhead, donde viven los primos del escritor. Él vuelve a Maybury para devolver el dogcart, pero no lo consigue por culpa de la tormenta, así que se refugia en una casa que más tarde compartirá con un artillero. Sin darse cuenta, los marcianos han traído con ellos unas semillas de plantas rojas que germinan y lo invaden todo, en especial las zonas cercanas al agua dulce: el escritor las llama Hierba Roja.

Luego pasa a contar las vivencias de su hermano, testigo de la evacuación de Londres. También salva a dos mujeres con las que se queda y presencia la eficacia de las armas que usan los marcianos contra los humanos, como el Rayo Calórico (energía que destruye a los humanos sin dejar rastro) y el Humo Negro ("nubes de vapor negro y ponzoñoso"). Los soldados luchan contra las máquinas marcianas con relativo éxito al principio, pero pronto son derrotados: cuando el hermano y las mujeres suben a un barco y cruzan el Canal de la Mancha ven cómo las máquinas guerreras destruyen el barco de guerra H.M.S. Thunder Child.

El escritor prosigue con su propia historia: se separa del artillero, conoce a un cura y sobreviven juntos en la casa en la que se estrella el quinto cilindro, quedando atrapados. El cura muere y, días, después, al ver que no hay movimiento en el exterior, el protagonista decide salir de la casa y viajar a Londres. Se reencuentra con el artillero, quien le comenta la posibilidad de vivir en las alcantarillas y le habla de un futuro utópico para la humanidad.

Los marcianos y la Hierba Roja mueren a causa de las bacterias terrestres ya que, al contrario que los humanos, no tienen imnunidad natural. El escritor reencuentra el dogcart en el que llegó, a su primo y esposa; en total, la guerra contra los marcianos ha durado 21 días. En el epílogo se habla tanto del peligro de una nueva invasión como de que la próxima vez sea el hombre quien se establezca en otros planetas.

Robbie, Rachel y Ray Ferrier en La guerra de los mundos 2005 - Cine de Escritor

En la película: arranca con una voz en off que nos cuenta que la humanidad estaba tan pendiente de sus preocupaciones que no se había dado cuenta de que estaba siendo vigilada por extraterrestres de intelecto superior y con malas intenciones.

Bayonne (Nueva Jersey), siglo XXI. Ray Ferrier trabaja como estibador. Tiene que quedarse una semana con sus hijos, Robbie y Rachel, mientras Mary Ann, su ex-mujer, se va de viaje con su nueva pareja a Boston para visitar a los padres de ella.

Aparece una nube extraña en el cielo que envía pulsos electromagnéticos en forma de rayo, deshabilitando todos los dispositivos electrónicos en el área e inutilizando los coches. Curiosamente todos los rayos han caído en el mismo sitio. Cuando la población se acerca al lugar del impacto, del suelo brotan máquinas en forma de trípode y que lanzan rayos que convierten en polvo todo lo que tocan. Ray roba el único coche que funciona y huye con sus hijos hacia la casa de Mary Ann. Allí no hay nadie, así que se refugian en el sótano; por la noche un avión se estrella contra la casa. Una periodista que busca comida entre los restos le cuenta a Ray que los trípodes están atacando otras ciudades y que se trata de extraterrestres que han llegado a las máquinas usando los rayos como transporte, pero esas máquinas debían de llegar siglos enterradas en el suelo de la Tierra...

Ray sigue conduciendo hacia Boston para reunirse con Mary Ann, aunque en Athens (Nueva York) un grupo de personas desesperadas les arrebatan el coche. Llegan a un ferry, han oído que va a cruzar el río Hudson, pero los trípodes vuelcan la embarcación. Robbie se cansa de huir y se une a los militares que están haciendo frente a la amenaza alienígena con toda su artillería. Ray y Rachel se refugian en el sótano de un hombre que les cobija, Harlan Ogilvy. Ogilvy quiere vengarse de los extraterrestres por haber matado a su familia e intentar exterminar a la raza humana; Ray se da cuenta de que actúa como un loco y que es peligroso, así que pelean y Ray le mata. Rachel se asusta cuando una sonda alienígena entra en su escondite para vigilarles y sale al exterior, donde una máquina recolectora la captura; Ray consigue salvarla.

Ray y Rachel llegan a la casa de los padres de May Ann, en Boston. Allí ven que Robbie ha sobrevivido y que la Hierba Roja extraterrestre se está secando y muriendo. Lo mismo pasa con los invasores: la voz en off del principio del filme nos dice que se debe a las enfermedades causadas por microbios terrestres, pues no estaban inmunizados como los humanos. Han tenido que morir mil millones de personas para que podamos reclamar nuestro lugar en el universo.


  • La apariencia de los extraterrestres
Los marcianos de La guerra de los mundos, de H.G. Wells - Cine de Escritor

En el libro: "Un bulto redondeado, grisáceo y del tamaño aproximado al de un oso se levantaba con lentitud y gran dificultad saliendo del cilindro.

Al salir y ser iluminado por la luz relució como el cuero mojado. Dos grandes ojos oscuros me miraban con tremenda fijeza. Era redondo y podría decirse que tenía cara. Había una boca bajo los ojos: la abertura temblaba, abriéndose y cerrándose convulsivamente mientras babeaba. El cuerpo palpitaba de manera violenta. Un delgado apéndice tentacular se aferró al borde del cilindro; otro se agitó en el aire.

Los que nunca han visto un marciano vivo no pueden imaginar lo horroroso de su aspecto. La extraña boca en forma de uve, con su labio superior en punta; la ausencia de frente; la carencia de barbilla debajo del labio inferior, parecido a una cuña; el incesante palpitar de esa boca; los tentáculos, que le dan el aspecto de una gorgona; el laborioso funcionamiento de sus pulmones en nuestra atmósfera; la evidente pesadez de sus movimientos, debido a la mayor fuerza de gravedad de nuestro planeta, y en especial la extraordinaria intensidad con que miran sus ojos inmensos... Todo ello produce un efecto muy parecido al de la náusea.

Hay algo profundamente desagradable en su piel olivácea, y algo terrible en la torpe lentitud de sus tediosos movimientos. Aun en aquel primer encuentro, y a la primera mirada, me sentí dominado por la repugnancia y el terror." (Capítulo 4, parte 1)

"Vi entonces que eran las criaturas más extraterrestres que imaginarse pueda. Eran enormes cuerpos redondeados—más bien debería decir cabezas—, de un metro veinte de diámetro, y cada uno tenía delante una cara. Esta cara no tenía nariz—los marcianos parecen no haber tenido el sentido del olfato—, sino sólo un par de ojos muy grandes y de color oscuro, y debajo de ellos una especie de pico carnoso. En la parte posterior de la cabeza o cuerpo—no sé cómo llamarlo—había una superficie tirante que oficiaba de tímpano y a la que después se ha considerado como la oreja, aunque debe haber sido casi inútil en nuestra atmósfera, más densa que la de Marte.

En un grupo alrededor de la boca había dieciséis tentáculos delgados y semejantes a látigos, dispuestos en dos montones de ocho cada uno. Estos montones han sido llamados manos por el profesor Howes, el distinguido anatomista." (Capítulo 2, libro segundo).

Trípodes marcianos de La guerra de los mundos, de H.G. Wells - Cine de Escritor
~Ilustración de los trípodes marcianos por Alvim Corréa para la edición francesa de 1906~


Más adelante el autor nos contará más cosas sobre ellos, como que pesan pesan mucho más que en su planeta (la atmósfera de la Tierra es tres veces más pesada que la de Marte). Los marcianos utilizan diferentes transportes para moverse, como las máquinas de guerra (parecidas a trípodes, las usan para lanzar su Rayo Calórico), las máquinas excavadoras y las máquinas de trabajo, con las que recolectan humanos; acerca de éstas últimas, el escritor nos habla de ellas con estas palabras: "A primera vista parecía ser una especie de araña metálica dotada de cinco patas articuladas y muy ágiles y con un número extraordinario de palancas, barras y tentáculos. La mayoría de sus brazos estaban metidos en el cuerpo; pero con tres largos tentáculos retiraba un número de varas, chapas y barras que fortificaban las paredes del cilindro. Al irlas extrayendo las levantaba para depositarlas sobre un espacio llano que tenía detrás.

Sus movimientos eran tan rápidos, complejos y perfectos, que al principio no la tomé por una máquina, a pesar de su brillo metálico. Las máquinas de guerra estaban extraordinariamente bien coordinadas en todos sus movimientos, pero no podían compararse a la que miraba ahora. La gente que nunca ha visto estas estructuras y sólo puede guiarse por los vanos esfuerzos de los dibujantes y las descripciones imperfectas de testigos oculares, como yo, no se da cuenta de la cualidad de vida que poseían.

Recuerdo particularmente la ilustración incluida en uno de los primeros folletos que se publicaron para dar al público un relato consecutivo de la guerra. Es evidente que el artista hizo un estudio apresurado de una de las máquinas guerreras, y allí terminaba su conocimiento de la materia. Las presentó como trípodes fijos, sin flexibilidad ninguna y con una monotonía de efecto muy engañadora." (Capítulo 2, libro segundo).

El escritor presencia cómo los marcianos se alimentan de la sangre de los humanos capturados mediante transfusiones en las venas; esto le inquieta, puesto que no sólo han venido para conquistar la Tierra, sino también para alimentarse.

Rachel Ferrier y un extraterrestre en La guerra de los mundos 2005 - Cine de Escritor

En la película: no se parecen demasiado a las criaturas descritas por H.G. Wells (las de Spielberg tienen una enorme cabeza en forma de hoja, ojos redondos y negros y unas extremidades alargadas y delgadas, dándoles la apariencia de una especie de araña), aunque sus transportes sí. Tampoco se sabe de dónde proceden (en la novela se supone que vienen de Marte porque es el planeta más cercano, pero no hay pruebas que lo confirmen al 100%).



  • La lucha contra los extraterrestres
Rachel Ferrier (Dakota Fanning) en La guerra de los mundos 2005 - Cine de Escritor

En el libro: los diez cilindros aterrizan en Londres y alrededores. Los humanos consiguen dañarles con su artillería y derribar una de las máquinas de guerra (aunque al caer lanza un Rayo Calórico que mata a muchas personas) cerca del río Támesis, pero los recursos marcianos son superiores, así que de poco sirve. El hermano del narrador presencia otra de sus armas mortales: el Humo Negro. Gracias a los gérmenes los alienígenas sólo consiguen atacar Inglaterra antes de morir.

En la película: según los rumores, los extraterrestres invaden diferentes partes del mundo: Estados Unidos, Sudamérica, Asia..., así que la guerra es a escala internacional. Los soldados atacan a los invasores, pero la lucha no es igualada: las máquinas tienen unos escudos invisibles que les protegen de todo ataque externo, y no se desactivarán hasta que los alienígenas no empiecen a morir a causa de las bacterias terrestres.


  • El papel del cura, el del artillero y el de Ogilvy
Ray Ferrier y Harlan Ogilvy en La guerra de los mundos 2005 - Cine de Escritor

En el libro: el escritor se refugia en una casa junto a un párroco, pero el sexto día éste enloquece. Cuando empieza a gritar, su compañero le deja inconsciente y se esconde. Los marcianos registran la casa y se llevan al párroco. El escritor sale de la casa a los quince días. Otro secundario a destacar es el artillero por sus ensoñaciones acerca del futuro perfecto para la humanidad. Por otro lado, Ogilvy es el astrónomo que ha invitado al protagonista al observatorio de Ottershaw.

Wells reflejaba la debilidad y la locura (así como su desprecio a la religión) mediante el párroco y las vanas ilusiones del ser humano mediante el artillero, al igual que reflejó su codicia a través del hombre que prefería aferrarse a su dinero por las calles en lugar de ponerse a salvo.

En la película: Ray y Rachel se refugian en el sótano de Harvan Ogilvy, quien sufre una crisis nerviosa cuando ve que los extraterrestres se alimentan de sangre humana y la usan como fertilizante; la sangre penetra en una especie de maleza alienígena y se extiende por doquier (la Hierba Roja de Wells era sólo una maleza marciana, pero la explicación de Spielberg es brillante e inquietante). No aparece el cura ni el artillero, pero Ogilvy encarna parte de la esencia de esos personajes.


Citas preferidas

¿De qué sirve la religión si deja de existir ante las calamidades? Piense en lo que ya hicieron a los hombres los terremotos, inundaciones, guerras y volcanes. ¿Creía usted que Dios había exceptuado a Weybridge?... ¡Vamos, hombre, Dios no es un agente de seguros!
 ~Libro primero, capítulo 13 (el protagonista al párroco)~


Jamás en la historia del mundo se ha trasladado y sufrido tanto una masa humana tan extraordinariamente grande. Las legendarias huestes de los godos y los hunos, los ejércitos más numerosos que vio Asia en toda su historia, habrían sido apenas una gota en aquel torrente. Y no era ésta una marcha disciplinada, sino una estampida gigantesca y terrible, sin orden y sin rumbo: seis millones de personas, desarmadas y sin provisiones, avanzando sin pausa. Aquello fue el comienzo del derrumbe de la civilización, de la hecatombe de la humanidad.
 ~Libro primero, capítulo 17~


Pues bien, los que no quieran ser atrapados deben prepararse. Yo ya lo he hecho. Eso sí, no todos nosotros tenemos lo que se necesita para ser bestias salvajes, y eso es lo que hemos de ser. Por eso le estuve observando. Tuve mis dudas al verle tan delgado. Claro que no sabía que era usted ni que había estado sepultado. Todos éstos, los que vivían en estas casas, y todos los condenados dependientes de comercio, que vivían por allá, no sirven. No tienen coraje, no sueñan ni ansían nada, y el que no tiene esas cosas, no vale un ardite.

»Todos ellos solían salir corriendo para el trabajo. He visto centenares de ellos, con el desayuno en la mano, correr para tomar su tren por temor de llegar tarde al trabajo y perder el empleo. Se dedicaban a negocios que nunca quisieron entender. Volvían corriendo a sus casas por temor de no llegar a tiempo para la cena. Se quedaban en sus hogares después de comer por temor a la oscuridad de las calles. Y dormían con sus esposas no porque las quisieran, sino porque ellas tenían un poco de dinero, que les brindaba algo de seguridad en sus miserables vidas. Vidas aseguradas por temor a la muerte y a los accidentes.

»Y los domingos..., el miedo al Más Allá. ¡Como si el infierno quisiera conejos! Pues bien, los marcianos serán una bendición para ellos. Bonitas jaulas, bien aireadas; alimentos de primera; nada de preocupaciones... Después de una semana de andar corriendo por los campos sin nada que comer irán por su propia voluntad para que los capturen. Al cabo de un tiempo estarán contentos y se preguntarán qué hacía la gente antes que los marcianos se hicieran cargo de las cosas.

»Y los borrachos y los holgazanes..., ya me los imagino. Todos se volverán religiosos. Hay centenares de cosas que he visto y que sólo en estos últimos días comencé a ver con claridad. Muchos aceptarán las cosas como se presenten y otros se afligirán porque algo anda mal y pensarán que es necesario hacer algo.

»Ahora bien, cuando las cosas se ponen de tal manera que muchas personas opinan que deberían hacer algo, los débiles de carácter y los que se debilitan con mucho pensar siempre inventan una especie de religión de brazos cruzados, muy pía y superior, y se someten a la persecución y a la voluntad del Señor. 
 ~Libro segundo, capítulo 8. El artillero al protagonista~



Ya cuando los observé yo estaban irrevocablemente condenados, muriendo y pudriéndose mientras andaban de un lado para otro. Era inevitable. Con un billón de muertes ha adquirido el hombre su derecho a vivir en la Tierra y nadie puede disputárselo; no lo habría perdido aunque los marcianos hubieran sido diez veces más poderosos de lo que eran, pues no en vano viven y mueren los hombres.
  ~Libro segundo, capítulo 8~


Curiosidades

  • En la novela, el primer cilindro cae en la ciudad de Woking (condado de Surrey), donde residía H.G. Wells. 
  • En 2017, por el 150 aniversario del nacimiento de H.G. Wells, se publicó una secuela oficial autorizada: "The Massacre of Mankind" ("La Masacre de la Humanidad"), escrita por Stephen Baxter. Se ambienta catorce años después de la historia original y cuenta cómo los marcianos regresan más preparados.
  • En la noche de Halloween de 1938 el cineasta Orson Welles radió una adaptación de la novela en forma de noticiario en la CBS: Welles interpretaba al profesor Pierson y un actor imitaba al periodista Carl Philips. Millones de radioyentes creyeron que era una conquista marciana real y cundió el pánico en Norteamérica. Radio Quito (en la capital de la República de Ecuador) imitó la idea en 1949; otras dos emisoras de radio, una de Portugal y otra de México, volvieron a hacerlo en 1998 por el sesenta aniversario de la primera transmisión. En todas ellas la gente se volvió histérica.
  • La canción que le canta Ray (Tom Cruise) a Rachel (Dakota Fanning) es "Little Deuce Copuce", del grupo Beach Boys. La nana que ella le había pedido que le cantara es "Hushabye Mountain".
  • En la versión original la voz en off del narrador es la de Morgan Freeman.
  • Existen dos adaptaciones cinematográficas de la novela:
    • Una de 1953, de Byron Haskin (puedes leer aquí el versus)
    • Otra de 2005 dirigida por Steven Spielberg (la analizada en esta entrada)
    • Una tercera, de 2005, de David Michael Latt
  • Existe una secuela de la película de 2005: "War of the Worlds 2: The Next Wave" (2008).
  • Los actores que interpretan a los suegros de Ray son Gene Barry y Ann Robinson; interpretaron al doctor Forrester y a Sylvia en "La guerra de los mundos" (1953) dirigida por Byron Haskin.
  • También hay una serie de televisión llamada "La guerra de los mundos II: la nueva generación" (1988-1990) y un musical de Jeff Wayne de 1978.

Conclusión

Como ya comenté en el otro versus de "La guerra de los mundos", me costó entender el lenguaje científico que utiliza Wells, pero me parece una historia muy original que sentó unos precedentes en el imaginario extraterrestre.

En cuanto a la película, en apenas media hora Spielberg consigue ponernos en situación y hacernos sufrir por el destino de los personajes con escenas muy agobiantes y unos decorados nada halagüeños. Adaptó la historia al tiempo moderno al hablarnos de un padre divorciado que no sabe qué hacer ante los ataques de claustrofobia de su hija ni sabe cómo conseguir que su hijo le escuche, pero hace lo imposible por protegerlos. Además incluyó varios guiños a la novela de Wells, como la escena en la que cae un avión sobre la casa (en la novela, el aterrizaje de la quinta nave espacial deja al protagonista en el sótano de una casa durante quince días junto con el párroco).

Me gusta destacar la escena en la que Rachel le dice a su padre que no intente sacarle la astilla que se le ha clavado en el dedo porque, cuando su cuerpo detecte a ese "intruso", simplemente la expulsará. Con esta enseñanza Spielberg nos dice que no es necesario luchar contra los extraterrestres, pues la Tierra sabe defenderse sola.

Resultado del libro versus película de "La guerra de los mundos (película de 2005)": EMPATE.

#Halloweenjuntoalfuego

Y a ti, ¿cuál te ha gustado más? 



Datos del libro


Título: La guerra de los mundos

Título original: The War of the Worlds

Autor: Herbert George Wells (H.G. Wells)

Primera edición: 1898

Editorial: Planeta (ed. 2001)

Colección: Obras maestras de la ciencia ficción

Número de páginas: 176


 

Ficha técnica de la película


Título: La guerra de los mundos

Título original: War of the Worlds

Director: 
Steven Spielberg

Guión: 
David Koepp, Josh Friedman

Año de estreno: 2005

Productora: 
DreamWorks Pictures / Paramount Pictures / Amblin Entertainment / Cruise-Wagner Production

Duración: 116 minutos



Listado de Libros versus Películas del blog Cine de Escritor

Comparte si te ha gustado ;)

2 comentarios:

  1. Pues leí el libro hace tiempo y me están entrando ganas de releerlo para compararlo con esta adaptación :-)
    Besos y muchas gracias por participar :-)

    ResponderEliminar

Si comentáis y queréis recibir una notificación de la respuesta en vuestro correo, por favor seleccionad "Avisarme"; para dejar de recibir las notificaciones basta con desactivar la opción.

Contesto a todos los comentarios, pero no puedo aceptar premios. Aunque os agradezco las nominaciones, tener que contestar a tantas preguntas parecidas una y otra vez me quita tiempo para sacar el blog adelante. Espero que lo entendáis :)